Disfrutar también puede ser parte de sanar
Tal vez llegaste aquí por uno de mis videos…
y algo dentro de ti hizo clic.
Durante mucho tiempo quizás aprendiste que primero había que cumplir.
Terminar pendientes.
Resolver problemas.
Responder a las necesidades de los demás.
Y solo después, si quedaba tiempo, permitirte descansar o disfrutar.
Con el paso de los años, esa forma de vivir puede convertirse en una costumbre.
Tanto, que incluso los momentos agradables pueden venir acompañados de culpa.
Pero ¿y si disfrutar no fuera un premio?
¿Y si también pudiera formar parte del proceso de sanar?
💜 «También mereces disfrutar la vida, incluso mientras sigues creciendo.»
Cuando disfrutar se siente difícil
Muchas personas no tienen problemas para trabajar, esforzarse o cuidar de los demás.
Lo difícil aparece cuando llega el momento de descansar.
Quizá alguna vez te descubriste pensando:
- «Todavía me falta mucho por hacer.»
- «No debería estar perdiendo el tiempo.»
- «Después descansaré.»
Sin darte cuenta, empiezas a creer que disfrutar solo está permitido cuando todo está resuelto.
Y la realidad es que ese momento casi nunca llega.
Siempre habrá algo pendiente.
Siempre habrá un nuevo objetivo.
Si esperas a terminarlo todo para disfrutar, corres el riesgo de posponer también tu bienestar.
🟠 «La vida no solo ocurre cuando alcanzas una meta.
También sucede en los pequeños momentos de cada día.»
Disfrutar también es cuidar de ti
Disfrutar no significa dejar de ser responsable.
Tampoco significa ignorar tus compromisos.
Significa reconocer que tu bienestar también merece un espacio.
A veces cuidar de ti puede verse tan sencillo como:
☕ tomar un café sin prisas.
📖 leer unas páginas de un libro.
🌿 salir a caminar unos minutos.
🎵 escuchar una canción que te haga sentir bien.
😊 compartir una conversación agradable.
No necesitas hacer algo extraordinario.
Muchas veces los momentos más sencillos son los que más nutren.
Cómo empezar a darte permiso para disfrutar
No hace falta cambiar toda tu vida.
Puedes comenzar con pequeños pasos.
Esta semana te invito a probar algo diferente.
Cuando aparezca un momento agradable, en lugar de pensar en todo lo que falta por hacer, pregúntate:
¿Puedo permitirme disfrutar este momento sin sentir culpa?
Tal vez al principio resulte extraño.
Es normal.
Durante mucho tiempo aprendiste otra forma de relacionarte contigo.
Pero poco a poco puedes construir una nueva.
Una donde el descanso no sea una recompensa.
Una donde disfrutar también tenga un lugar.
💜 «También puedes construir una vida donde el bienestar forme parte del camino, y no solo del destino.»
Sanar no siempre significa hacer grandes cambios.
A veces empieza cuando decides tratarte con un poco más de amabilidad.
Cuando dejas espacio para respirar.
Cuando permites que la alegría, la calma y los pequeños momentos también formen parte de tu historia.
Porque disfrutar no te aleja de tus metas.
Muchas veces, es precisamente lo que te da la energía para seguir construyéndolas.
🟠💛
También mereces vivir una vida donde haya espacio para la calma, el bienestar y los pequeños momentos que alimentan el alma.
Si sientes que quieres profundizar en este proceso y aprender a relacionarte contigo desde un lugar más amable, estaré encantada de acompañarte.
✨ Puedes escribirme por WhatsApp cuando lo desees.
— Verónica Salgado C.
Facilitadora de sanación emocional
